Laboral

¿Abrirá su negocio el 16 de septiembre? Revise el costo de personal antes de decidir

11 septiembre, 2026 20 min de lectura
Factory worker in dark blue uniform pointing at chart on wall in industrial facility with large metal tanks and equipment

Un restaurante espera más clientes por las fiestas patrias. Una tienda supone que venderá porque sus competidores estarán cerrados. Una empresa de servicios decide mantener una guardia "por si alguien llama".

Las tres pueden tener razones válidas para operar el 16 de septiembre. El problema aparece cuando la decisión se toma antes de calcular cuánto costará atender ese día y cuánto deberá venderse para justificarlo.

Una caja con movimiento puede ocultar una jornada poco rentable. Y si el negocio descubre el costo laboral después de abrir, ya no puede ajustar retroactivamente las condiciones bajo las cuales trabajó su personal.

Para septiembre de 2026, la pregunta útil es concreta:

¿Qué resultado espera obtener su empresa al abrir y cuánto le costará conseguirlo?

Primero, distinga el 15 del 16 de septiembre

El miércoles 16 de septiembre de 2026 es día de descanso obligatorio conforme al artículo 74, fracción V, de la Ley Federal del Trabajo. El 15 no figura en ese listado; revise, sin embargo, si existen condiciones más favorables en contratos o acuerdos aplicables a su empresa.

Tampoco debe confundirse el calendario de una escuela o dependencia pública con el que rige las relaciones laborales del negocio.

Cuando se trabaja el descanso obligatorio, el artículo 75 establece un salario doble por el servicio prestado, además del salario correspondiente al descanso. PROFEDET lo explica como un pago total triple.

Esto exige distinguir entre el importe total al que tiene derecho la persona y la cantidad adicional que deberá cubrir la empresa.

Un ejemplo sencillo de pago

Supongamos un salario diario fijo de $400 y una jornada ordinaria completa laborada el 16 de septiembre:

Concepto Importe
Salario correspondiente al descanso obligatorio $400
Salario doble adicional por trabajar ese día $800
Total correspondiente al día $1,200

Si los $400 ordinarios ya están incluidos en la nómina semanal, quincenal o mensual, el adicional por trabajar será de $800. No corresponde sumar otros $1,200 encima de los $400 ya considerados.

Alcance del ejemplo

El ejemplo supone salario fijo, sin horas extraordinarias ni otras circunstancias particulares. No es una fórmula para resolver automáticamente turnos parciales, remuneraciones variables o coincidencias con otros descansos.

La comparación correcta es abrir contra cerrar

Para decidir, conviene separar los costos que existirán en ambos escenarios de los que se generan al operar.

En una empresa con personal de salario fijo, cerrar el descanso obligatorio no elimina el salario de ese día. Del mismo modo, la renta mensual normalmente seguirá corriendo.

Por eso, cargar toda la renta y toda la nómina ordinaria como si nacieran únicamente por abrir puede distorsionar la decisión. El error contrario consiste en ignorar los pagos adicionales y tratar la fecha como cualquier jornada.

La comparación debe mostrar qué ingresos y costos cambian entre abrir y cerrar.

Revise al menos estos conceptos

Costos directos al abrir

  • Pago adicional al personal que trabajará.
  • Insumos o mercancías necesarios para las ventas.
  • Empaques y comisiones de cobro o plataformas.

Gastos operativos adicionales

  • Consumos adicionales de energía, gas y limpieza.
  • Transporte, seguridad u otros apoyos acordados.
  • Cualquier efecto adicional de nómina que deba cuantificarse.

Clave para decidir

Este análisis ayuda a decidir la apertura. La rentabilidad completa del negocio requiere considerar también sus costos fijos y demás obligaciones.

¿Cuánto tendría que vender para que valga la pena?

Imagine un restaurante pequeño que considera abrir con cuatro personas. Cada una tiene un salario diario fijo de $400 y trabajaría una jornada ordinaria completa.

El pago doble adicional sería:

4 personas × $400 × 2 = $3,200

Supongamos, además, $800 de otros gastos que solo existirán si abre. El costo adicional de apertura sería de $4,000.

Ahora hay que revisar cuánto queda de cada venta después de cubrir sus costos variables. Si alimentos, bebidas, empaques y comisiones consumen el 40% de las ventas, queda un margen de contribución del 60% para absorber los demás costos.

Con esas cifras:

Ventas necesarias para cubrir la apertura = $4,000 ÷ 0.60 = $6,666.67

Los importes son hipotéticos. No representan un promedio del sector ni sustituyen el presupuesto de una empresa concreta.

Ventas netas del día Margen de contribución (60%) Costos adicionales de apertura Diferencia frente a cerrar
$5,000 $3,000 $4,000 −$1,000
$7,000 $4,200 $4,000 $200
$10,000 $6,000 $4,000 $2,000

El cálculo utiliza ventas sin IVA, después de descuentos y devoluciones, y costos medidos con una base consistente. El margen excluye los $4,000 de apertura para evitar contarlos dos veces.

Vender $7,000 podría parecer un buen día. Bajo estos supuestos, abrir apenas mejoraría el resultado en $200 frente a cerrar. Esa diferencia todavía no es la utilidad neta del negocio: faltan los costos comunes a ambos escenarios y los efectos fiscales correspondientes.

Además, el ejercicio supone que esas ventas se perderían si el local permaneciera cerrado. Si los clientes simplemente comprarían el día anterior o el siguiente, el beneficio real de abrir sería menor.

La ubicación y el cliente pesan más que la fecha

No todos los negocios reciben más demanda durante un festivo.

Una cafetería rodeada de oficinas puede perder a sus compradores habituales. Un restaurante en una zona de paseo podría recibir familias. Una empresa que vende a otras empresas quizá tenga personal disponible, pero encuentre cerradas las áreas de compras de sus clientes.

Antes de proyectar ventas, revise qué sustenta la expectativa:

  • Historial por horario. Una cifra diaria no revela si la demanda se concentra en tres horas. También conviene considerar que el día de la semana y las condiciones de otros años pueden ser distintos.
  • Reservas y pedidos confirmados. Son una señal más útil que los comentarios en redes o la impresión de que "habrá mucha gente".
  • Acceso y operación. Verifique posibles cierres viales, entregas de proveedores, transporte y condiciones de la zona.
  • Capacidad para atender. Reducir personal puede bajar costos, pero también limitar las ventas, alargar tiempos y deteriorar el servicio.

Prepare un escenario conservador y otro probable. Si la apertura solo funciona con una venta excepcional, la decisión depende de una apuesta que conviene reconocer.

Organice quién trabajará antes de anunciar que estará abierto

El artículo 75 de la LFT dispone que trabajadores y patrones determinarán el número de personas que deban prestar servicios durante el descanso obligatorio; si no llegan a un convenio, resolverá el Tribunal.

En la práctica, conviene anticipar la cobertura y dejar constancia de quién trabajará, en qué horario y bajo qué condiciones de pago. Evite convertirlo en una instrucción improvisada al terminar la jornada anterior.

Una vez definida la operación, comunique:

  • Horarios de entrada y salida, con las fechas correspondientes.
  • Funciones y responsables de apertura y cierre.
  • Tratamiento del pago adicional.
  • Forma de registrar asistencia e incidencias.
  • Horario que se anunciará a clientes.

Si la operación inicia el 15 y termina el 16, registre los horarios reales y pida al responsable de nómina revisar su tratamiento. Clasificar todo el turno por la fecha de entrada puede dejar fuera trabajo realizado durante el festivo.

Una jornada reducida tampoco debe presupuestarse suponiendo, sin revisión, que todas las obligaciones se reducen en la misma proporción.

Errores que encarecen la apertura

Confundir ventas con dinero disponible

La venta cobrada debe alcanzar para mercancía, comisiones, nómina y demás compromisos. Un descuento atractivo puede llenar el local y dejar poco margen para pagar el costo adicional.

Calcule las promociones antes de publicarlas. El producto más vendido no necesariamente es el que más contribuye al resultado.

Sustituir el pago por otro día libre

Ofrecer un descanso posterior no elimina por sí mismo el derecho al pago previsto por trabajar el festivo. No lo utilice como sustitución automática del adicional legal.

Suponer que pagar el festivo resuelve cualquier prolongación

El trabajo en descanso obligatorio y las horas extraordinarias requieren revisar supuestos distintos. Si habrá extensión de jornada, solicite el cálculo correspondiente antes de comprometer horarios.

Resolver diferencias con efectivo sin soporte

Un pago que no queda conciliado con asistencia y nómina puede terminar en una discusión sobre qué se cubrió y qué sigue pendiente.

La recomendación es sencilla: quien calcula la nómina debe recibir las incidencias reales y poder relacionarlas con el pago realizado y su documentación.

Abrir por costumbre

"Siempre abrimos" no explica cuánto se gana. Tampoco basta con que un competidor lo haga: puede tener otra ubicación, otros costos o un objetivo comercial diferente.

Puede haber razones para abrir con un margen pequeño

Una empresa podría necesitar atender una entrega comprometida, mantener un servicio o cumplir un contrato. En esos casos, la evaluación incluye el costo de interrumpir la operación y los compromisos con clientes.

También puede decidir abrir para probar un horario o medir demanda. Conviene definir cuánto está dispuesta a invertir en esa prueba y qué información recogerá.

Es distinto aceptar un resultado modesto por una razón documentada que descubrir después que la jornada no dejó lo esperado.

Si operar es necesario, revise cómo reducir gastos sin comprometer derechos laborales ni capacidad de atención: concentrar servicios, confirmar pedidos o preparar inventario según demanda respaldada.

Cierre el análisis cuando cierre la caja

Después del festivo, compare lo previsto con lo ocurrido:

  1. 1 Ventas netas y margen por producto o servicio.
  2. 2 Personal y horarios efectivamente trabajados.
  3. 3 Pagos adicionales y otros gastos de apertura.
  4. 4 Mermas, devoluciones y quejas.
  5. 5 Resultado frente al escenario de haber cerrado.

Conserve esa información para la siguiente decisión. Una hoja de cálculo breve puede evitar que cada festivo vuelva a evaluarse desde cero.

El 16 de septiembre puede ser rentable para algunos negocios y costoso para otros. Antes de abrir, establezca una meta de ventas respaldada por su margen, una cobertura laboral definida y un presupuesto que pueda pagar. Si esos números no funcionan, revise el horario, el alcance de la operación o la conveniencia de cerrar.

Revise su operación con AFI antes del 16 de septiembre

En Asesoría Fiscal Integral podemos acompañarle a revisar el cálculo de nómina, las condiciones laborales y los costos de operación para evaluar decisiones como abrir en un día festivo. Un diagnóstico permite identificar diferencias entre lo que el negocio espera vender y lo que realmente necesita cubrir.

Una revisión previa también ayuda a documentar correctamente los pagos adicionales, la cobertura del personal y el tratamiento fiscal de los ingresos generados durante el festivo.

¿Sabe cuánto le costará abrir el 16 de septiembre?

Solicite una revisión con AFI antes de comprometer pago, su operación o sus horarios. Una decisión informada protege margen, derechos laborales y margen fiscal.

Solicitar diagnóstico

Nota de prudencia profesional: Este artículo tiene fines informativos. Cada empresa debe revisar sus contratos, salarios, jornadas y circunstancias concretas antes de tomar decisiones; su contenido no sustituye una revisión profesional.

Fuentes consultadas: